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jueves, 24 de enero de 2013

Hablemos de mi relación con los libros

El post de hoy va a ser un poco bastante off topic, pero entre mis propósitos de año nuevo se encuentra el de escribir en el blog al menos una vez al mes y no abandonarlo del todo mientras atiendo a otros proyectos más importantes. 

Hablemos, pues, de mi relación con los libros...

Podría definirla como la relación que tendría con un amante ocasional: periodos pasionales en los que somos uno alternados con periodos más fríos de encuentros breves y menos intensos.
Ahora me encuentro en uno de los primeros (no con un amante, con los libros).

Desde que aprendí a leer, que no fue el día que me enseñaron que la m con la a es ma sino aquel en el que cogí un libro por mi propia voluntad y me senté tranquilamente a disfrutar con lo que tenía que contarme (La isla del tesoro, lo recuerdo como si fuera hoy); desde que aprendí a leer, decía, los libros han sido mis amantes ocasionales. Y como tales, acudo a ellos cuando los necesito.

Mi carné de la biblioteca tiene unos 17 años. Bueno, realmente no era una biblioteca, era el Bibliobús, soy de pueblo y allí no había esas modernidades. Empecé a usarlo de verdad cuando un joven profesor de Literatura (aire fresco en un colegio de curas donde la media rondaba los 50 años) me descubrió el romanticismo terrorífico de Edgar Allan Poe. Cuando llegó el día que pasaba el Bibliobús, me presenté ante mi querida bibliotecaria y le dije que yo quería el libro donde apareciera el cuento del Corazón delator (el que nos había leído nuestro profe en clase). Pero no me paré ahí, porque al mes siguiente cuando le devolví ese libro de cuentos, le pedí muchos más, todos los que tuviera (dado que es un autobús con estanterías de libros de todo tipo, no podían ser muchos en aquel momento) y le hice remover el mágico almacén donde yo imaginaba que tendrían los libros para que no me quedara ninguno de aquellos maravillosos cuentos sin leer.

Una vez que se me agotó Poe (o al menos cuando agoté todo lo que el Bibliobús podría ofrecerme de Poe) llegó la época en la que descubrí, de la mano de mi hermano, El Señor de los Anillos y todo lo que ello conlleva. Recuerdo que en las vacaciones de Navidad del cole me llevó a ver La Comunidad del Anillo y volví tan impresionada que antes de volver a las clases ya me había leído El Hobbit (antes de que fueran tres películas) y empezaba a leer el libro de la película que acababa de ver.
Ni que decir tiene que antes del estreno de Las Dos Torres yo ya me había leído la trilogía completa y El Silmarillion de propina. Y me da vergüenza decir algo así, pero Peter Jackson no consiguió saltarme las lágrimas como el propio Tolkien con la muerte de Boromir, por más emocionantes que fueron las escenas de la película.

Aquella época también pasó (no del todo, sigo haciendo relecturas periódicamente) y llegó la de la novela (más o menos) histórica y la novela a secas, con Pérez-Reverte (¡decía muchos tacos!) y Matilde Asensi como estrellas principales. Varias aventuras del Capitán Alatriste pasaron por mis manos (reconozco que las dejé en un punto que ya no recuerdo, por repetitivas), La tabla de Flandes, El maestro de esgrima, Territorio Comanche y, mi favorita, Cachito, junto con Iacobus y sus caballeros del Temple, El origen perdido y sus piratas informáticos aventureros, o El salón de ámbar y muchas más cuyos títulos ya se mezclan en mi memoria.

También me he leído los best sellers de turno, que mi querida bibliotecaria me dejaba mezclados con los demás (¡éstos léetelos antes, que la gente los pide más! Pero te los dejo a ti primero porque sé que a la próxima me los devuelves; siempre me perdona los plazos y por eso le tengo tanto cariño). 

Sigo sacando libros en el Bibliobús, supongo que para no distanciarme tanto del pueblo y de mi infancia y adolescencia. Ahora me perdona cada vez más los plazos y, como son mis padres los que se encargan de devolver los libros, es a ellos a los que les dice que no me preocupe y que los devuelva cuando pueda. Ella ya sabe lo que me gusta y, si no tiene lo que le pido, siempre lo busca y hasta me lo envia por correo (lo hizo cuando le pedí Fahrenheit 451, no lo tenía en ese momento, pero sabía que estaba en el almacén, ese almacén mágico de los libros que yo me sigo imaginando).

Y hablo tanto del Bibliobús porque es de donde saco una cuarta parte de los libros que leo. Otro cuarto procede de los que hay en casa y todavía no me he leído (pocos, muy pocos en realidad). Los tres cuartos los completan los libros que tomo prestados a mi hermano y el cuarto que queda lo ocupan los libros de segunda mano que me compro cada vez que encuentro algún puesto en la calle.
Compro pocos libros, nuevos muy pocos. La principal razón es que mi bolsillo y las sucesivas mudanzas no me lo permiten y la razón subyacente es que me gusta el papel viejo y la relación que estableces con la persona a la que le pides prestados los libros (dicen las malas lenguas que los libros prestados nunca vuelven, pero si bien es cierto que a veces los devuelvo tarde, nunca me quedo con los que no son míos). También se pueden imaginar que si mi bolsillo no me permite comprar libros, mucho menos aparatos de esos en los que se pueden leer, pero que pesan menos.

En los últimos tiempos también utilizo BookMooch, un servicio online que te permite decir los libros que ya no quieres para que los demás se los puedan llevar. Me he deshecho así de algunos libros que tenía y que probablemente no volviera a leer y también he conseguido otros que quiero leer y no tenía.

Como decía un poco más arriba, acudo a los libros como al amante ocasional, cuando necesito algo de ellos. Y lo que les suelo pedir es compañía. Desde niña he sido una persona tímida y solitaria, y la compañía de los libros ha sido, en muchas ocasiones, la mejor compañía que he podido tener.
Los libros me ayudaron a relajarme la noche antes de un examen, también a olvidar la tristeza y el vacío que deja una pareja que se va o a atenuar por un corto espacio de tiempo problemas de salud.

Los libros han sido mis compañeros hasta ahora y creo que lo serán hasta que ya no pueda leer, e incluso entonces pediré que me lean. 

Decía Marilyn que los diamantes son los mejores amigos de una chica. A pesar de que nadie despreciaría un buen trozo de carbono cristalizado, los mejores amigos de esta chica son los libros.


Si quieren echar un vistazo a lo que leo, abajo a la derecha hay un widget de GoodReads, y pueden agregarme allá si así lo desean.
También hace poco que he abierto un Tumblr en el que pongo fragmentos de algunos de los libros que leo, por si quieren pasarse por allí.


viernes, 15 de junio de 2012

Quinto aniversario: ¡trabajad para mí!

Este blog está a puntito de celebrar su quinto aniversario (cinco años ya, ¡cómo pasa el tiempo!), empecé con esto del interné allá por agosto del 2007, casi un año después de haber empezado en la universidad.

Era joven e inexperta, si veis lo que escribía por entonces os daréis cuenta. Pero, y a pesar de los periodos de sequía creativa, el blog ha ido evolucionando conmigo. El blog me ayudó con las asignaturas que más me gustan (y las que más me costaron en su día), con cada entrada temática fui fijando conceptos que ya no se me olvidaron más. También a través de él he ido entablando amistad con varios colegas que se pasaron en algún momento a comentar (corrigiendo, animando, algunos quizá trolleando).

Últimamente quizá me haya desviado de los temas que solía tratar con anterioridad, me he dejado seducir por el lado oscuro del escepticismo, el cual también me ha traído muchas alegrías y muchos amigos nuevos.
Es curioso: un día encuentras que hay gente que hace lo mismo que tú cuando tus amigos te dicen aquello de a mí me funciona, pero a lo bestia y para todos los públicos. ¡Pues hacedme un hueco, que voy!

También he metido la cabezota en otros proyectos internetiles: Escéptica es uno de ellos y, más recientemente, Hablando de Ciencia (donde todavía no me he estrenado, pero prometo que pronto lo haré).
Para mí sería inimaginable hace cinco años participar en otros blogs tan importantes y molones como los mencionados, pero parece ser que algunas de las combinaciones de teclas que aporreo tienen algún sentido.
Gracias Daniela y Rubén por confiar en mí.

Pero a lo que iba: como estamos de celebración, ¿qué mejor que organizar un concurso como los de la tele?
Aquí no habrá coches ni apartamentos en Torrevieja, que con la crisis la cosa está muy malita. Pero sí habrá premio, y lo más personalizado que pueda (no, no va a ser un retrato de macarrones, tranquilos).

¿Cómo se puede participar?

Muy sencillo: quiero que escribas para mí, lo que se conoce como post invitado. Una entrada de no más de 2000 palabras, de temática libre siempre que se ajuste más o menos al blog: ciencia, energía, tecnología, escepticismo... hasta feminismo, lo que se te ocurra.

Ni que decir tiene que el post pasará mi filtro censor y si no me gusta no se publicará (ya os he dicho que en este blog no existe eso que vosotros llamáis democracia).
Puede ir acompañado de fotos o no, a vuestra elección; si ponéis fotos, que tengan licencia Creative Commons en la medida de lo posible.

El plazo para el envío y publicación de las entradas se abre tras la publicación de este post y se mantendrá abierto hasta el 10 de agosto. Una vez todos los posts estén publicados, se hará un post recopilatorio y los lectores podrán votar los tres que más les hayan gustado (mi voto valdrá por dos, que para eso es mi blog). El plazo de votación será de cinco días.

Una vez hecha la votación, se darán a conocer los tres posts más votados y el ganador se llevará un regalo (que todavía estoy pensando) y mi sello de aprobación.

Para participar solo tenéis que enviarme un correo electrónico con el asunto "Concurso quinto aniversario" a la siguiente dirección de correo electrónico:


Para dudas, patrocinios, comentarios jocosos y fotos de gatitos monos, también atiendo en la dirección de correo anterior.
Para insultos y amenazas no solo no contestaré sino que pondré tu dirección de correo electrónico a disposición de todas las páginas de spam de Internet, y quizá también en las de contactos más turbias.

¡Vamos! ¡Enviadme vuestras creaciones y ganaos mi respeto!

jueves, 26 de enero de 2012

Mi (breve) experiencia escéptica en televisión

Algunos ya sabréis que el martes estuve en la tele, poniendo la nota discordante a una sarta de sinsentidos que tuve que aguantar estoicamente sin reírme (porque reírse en la tele del que tienes al lado no está bien visto, supongo).

Total, que a mi derecha (todos estaban a mi derecha) tenía a un psicólogo, un santero y una señora que no se dedicaba a ninguna pseudocosa en particular y les daba a todas en general. Y enfrente, a la presentadora y sus acólitos (me encanta esta palabra).

La entrevista fue corta, creo que sensiblemente más corta que al resto (pero aquí no nos gustan las conspiraciones) pero dije más o menos lo que tenía que decir en tan poco tiempo.

Os cuento a continuación lo que más me ha gustado.
Seguir leyendo en Escéptica.

viernes, 30 de diciembre de 2011

El año que pasó sin darme cuenta

Hoy, y sin que sirva de precedente, voy a hablar de mi. No es que crea que a nadie le interese, escribo esto porque no tengo nada que esconder y porque quiero plasmar mis pensamientos en alguna parte.

Este año que acaba no ha sido bueno... ni malo, simplemente ha pasado y no me he dado cuenta. Será que me estoy haciendo mayor y conforme se van alejando los recuerdos de la infancia el tiempo corre más deprisa.
He hecho cosas, bastantes cosas; pero me queda la sensación de haber perdido el tiempo.

El año empezó de la peor forma posible: una relación de cuatro años a la basura. Peleas, mentiras, tristeza... impotencia al ver que todo va mal y no puedes hacer nada para arreglarlo.
No estábamos hechos el uno para el otro, fue mejor así, nos quedan los buenos momentos que pasamos juntos... frases de autocompasión, vacías de significado que no calman al corazón roto.
Pero no te rindas, no puedes rendirte. Si lo haces, pierdes.

Y pasaron los meses, autocompadeciéndome y sin prestar atención al calendario. Perdiendo amigos por el camino, será que en los malos momentos nadie quiere estar al lado del que sufre.
Otros amigos llegaron y por ahora se han quedado. Reconozco que no tengo un trato sencillo y que no soy sociable, pero no pido mucho, solo un ratito de risas de vez en cuando; sin compromisos.

El verano llegó y en un arrebato deportista me dediqué a hacer varias decenas de kilómetros en bicicleta. Durante esas horas pedaleando, sin nada más en la cabeza que el paisaje y alguna que otra canción, fui encontrando la salida de la tristeza.

En septiembre conseguí salvar el año académico, en un arrebato de lucidez y ganas de estudiar sacadas de vete a saber dónde.

En septiembre también fui a mi primer evento de divulgación, el Amazings 2011. Allí conocí a gigantes, personas que admiro por su dedicación y su sentido común. Hablo de escépticos y divulgadores; unos conocidos, otros no tanto, pero a todos ellos quiero agradecer que dedicasen unos minutos a conversar con una chica tímida y torpe, que prefiere escuchar a contar.
Aprendí mucho de ellos y sigo aprendiendo cada día, a través de redes sociales y blogs de divulgación y pensamiento crítico.

En octubre, las chicas de Escéptica me aceptaron en sus filas. Ya ves, algunos piensan que sé escribir, yo creo que aporreo el teclado sin cometer (muchas) faltas de ortografía.
Y no es porque lo diga yo, pero en Escéptica se escribe cada día con mucho cariño y dedicación, y la calidad es excelente a pesar de una servidora.

En noviembre organizamos nuestro primer Escépticos en el pub en León, donde aprendimos de la mano de Vary que lo natural es bueno, como un cocodrilo natural.

Di un paso más en la guerra contra los charlatanes y los timadores y me hice socia del Círculo Escéptico, que siempre haremos más entre todos que luchando individualmente. 

Para el nuevo año tengo nuevos proyectos, algunos no sé si podré llevarlos a cabo. Pero sobre todo, quiero seguir aprendiendo, cada día y de todo.

Esta foto me la sacó Txema Campillo, a traición, en Bilbao.
Espero poder contar algo más alegre el próximo año, pero éste es mi balance.

Gracias a todos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Mineros en el espacio

Hoy os tengo que pedir un pequeño esfuerzo de imaginación.


Pensad en un futuro lo suficientemente lejano como para que las reservas de minerales más utilizados en la Tierra (tanto combustibles como no combustibles) se estén agotando.

Lanzamiento del Endeavour, de Matthew Simantov
Una escasez de hierro, caliza, titanio, níquel, pizarras, granitos, yeso, cobre... y todo lo que os podáis imaginar.

Pensad también que los viajes espaciales son no solo posibles, sino también baratos, y que las primeras colonias espaciales empiezan a fundarse.

Con todo este panorama, os imagináis que, además de buscar nuevos materiales que sustituyan a los que se acaban, estaremos buscando yacimientos en otros puntos del espacio: asteroides y planetas, principalmente.

Y aquí es donde entra la minería: ¿podría adaptarse la minería tal y como la conocemos al espacio? Pues vamos a verlo.

Los explosivos:

La primera duda que se me viene a la cabeza es si podríamos utilizar explosivos en el espacio para arrancar la roca mediante perforación y voladura.
El principal problema sería la ausencia de oxígeno, ya que una detonación no es más que (entre otras cosas) una oxidación a lo bestia.
Y he llegado a la conclusión de que sí y no se podrían utilizar los explosivos en ausencia de oxígeno.
No se podrían utilizar aquellos explosivos que tengan un balance de oxígeno negativo: esto es, que necesiten absorber oxígeno del ambiente para completar la reacción estequiométrica.
Si se podrían utilizar aquellos explosivos con un balance de oxígeno positivo: los que en su composición tienen el oxígeno necesario para completar la reacción estequiométrica.

La maquinaria de mina:

Palas, excavadoras, camiones, perforadoras...
Volvemos a tener el mismo problema que con los explosivos: la ausencia de oxígeno.
La mayoría de estas máquinas funcionan con uno o varios motores de combustión interna, luego no sería posible trabajar con ellas tal y como lo hacemos en la Tierra.
Pero si tenemos la opción de dotarlos con un sistema de propulsión que no necesite oxígeno. Motores eléctricos, por ejemplo, alimentados por baterías que se recarguen con paneles solares, como ya se hace con los vehículos enviados a Marte.
En el caso de las perforadoras en el vacío, tendríamos el problema añadido de la evacuación de los detritus de perforación. En la Tierra esto se consigue con el arrastre por agua o aire comprimido. No tenemos aire en el espacio, por lo que habría que pensar en otro sistema, quizá con otros gases que si podamos transportar u obtener a un coste bajo.
Otro inconveniente sería la gravedad cero: tanto las máquinas como el mineral se vuelven peligrosos en inmanejables.

La mano de obra:

Alguien tiene que manejar la maquinaria y coordinar la mina espacial, así que habrá que crear poblados mineros en el lugar del yacimiento, asegurando la supervivencia de los valientes mineros espaciales.
Estos poblados deberían tener, al menos, la capacidad de alimentar y mantener sanos a sus habitantes.

Si me disculpáis, voy a ir preparándome para ser astronauta, que nunca se sabe cuándo te van a necesitar para ir a reventar un asteroide (que se lo pregunten a Bruce Willis).

martes, 31 de mayo de 2011

Llegó el momento temido

Hola a todos,

hoy os escribo para pediros un pequeño favor.

Como ya sabréis, soy estudiante de IT de Minas. Llevo ya 5 años de mi vida invertidos (sí, no soy una estudiante modelo, lo lamento) y ha llegado el momento que he estado evitando durante meses: elegir un proyecto de final de carrera.

Las opciones están entre dos temas: minería y energía. Ambos me interesan y me gustan, y para ambos estoy preparada.

He preparado un pequeño formulario para que me deis vuestra opinión.
Quiero que lo analicéis en cuanto a relevancia, interés social, innovación y opciones de futuro de cara al mercado laboral.

Os agradecería que participaseis y que, si alguien lo desea, deje una opinión más extensa en comentarios.



Muchas gracias a todos.

lunes, 4 de abril de 2011

Colaboraciones y otras cosas

Hola, queridos lectores.

Llevo ya varios meses sin escribir, por falta de tiempo, y sobre todo por falta de ánimo. Los últimos meses no han sido los mejores de mi vida, pero sé que las cosas solo pueden ir a mejor a partir de ahora.

La entrada de hoy va a ser corta, solo para recomendaros que os paséis por Ciencia con Paciencia y echéis un vistazo al blog. Actualmente está celebrando su cuarto aniversario con unas cuantas entradas invitadas.

He tenido el placer de recibir la invitación para escribir una entrada sobre la minería de interior, no dejéis de visitarla.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Escepticosas 1x01

Ayer, paseando con unos amigos por un mercadillo, me pasó algo que, si no surrealista, se le acerca bastante.
 
Procedo a explicar los hechos:

Nos acercamos a uno de esos puestos donde venden minerales, pulseras hechas de ellos, colgantes, y esas cosas. 
Como ingenieros que somos, de minas en concreto, nos llamó la atención la cantidad de minerales y gemas que había. Y como gente normal, nos llamó la atención la cantidad de colorines que provenía de dicho puesto.
Bueno, retomemos el hilo argumental, que me estoy entreteniendo en minucias: mientras algunos mirábamos las pulseras y los adornos, a uno de mis amigos le llamó la atención un expositor donde había una gran cantidad de péndulos de cuarzo. Él, que de eso sabe mucho, afirmó: 
 
- Ah, esto sirve para encontrar agua.
 
A lo que yo le contesté:
 
- ¿Qué dices? ¿Y cómo se supone que vas a encontrar agua con una piedra?
 
- Pues dicen que cuando encuentras un acuífero, empieza a oscilar.
 
- Eso es un timo.
 
En ese momento, el vendedor me miró con cara entre divertida y cómplice, y dijo a mi amigo:
 
- Claro que sirve para eso, pero si la incrédula dice que no...
 
Yo opté por no contestar, está claro que afirmando que aquello era un timo, le estaba jodiendo el negocio al señor. Me alejé del puesto y seguí avanzando hacia el siguiente. Mi amigo me alcanzó, y le pregunté:
 
-Entonces, si con eso pudieras encontrar agua, ¿de qué vivirían los ingenieros de sondeos?
 
- Bueno, nosotros tenemos una asignatura, Hidrogeología, que no sirve para nada.

En ese momento, y tras tan definitivo argumento, vi que era caso perdido, no merecía la pena seguir tirando del hilo. 
Pero él insistió, y me comentó que había leído en El Símbolo Perdido de Dan Brown, no se qué de una energía mental o algo así (no lo recuerdo muy bien, y no se a qué se refería porque no me he leído ese libro).
Yo le dije que no había leído ese libro y que, en cualquier caso, era una novela y que no todo lo que contaba tenía por qué estar basado en hechos reales o ser real.
Él me contestó: “Ya, pero es que a mi esos libros de conspiraciones y misterio me gustan.”

Acto seguido, nos paramos en otro puesto y se puso a mirar unas pulseras de tela que tenían imágenes de una virgen. Y dijo: “Anda, pulseras de la suerte de vírgenes, ¿quién creerá en que la virgen le va a dar suerte y se las pondrá?”
¡Acabáramos! Creer en dios o en una virgen es una gilipollez y los que lo hacen son fanáticos analfabetos, pero creer que con un trozo de cuarzo en forma de cono unido a una cadena podrás encontrar agua no lo es.

Seguimos andando y hablando, y le invité a que viniera conmigo a la próxima reunión de escépticos en el pub, pero declinó la oferta diciendo que él “no era tan listo” como para entender eso y para “ir a esas cosas”. En definitiva, que pensaba seguir creyendo que con un trozo de cuarzo puedes encontrar acuíferos y que lo que escribe el señor Dan Brown es completamente cierto y existen logias y sectas (masones e illuminati) que mueven los hilos del mundo en la sombra. Pero no le toques la religión, que te dirá que es un ateo de los pies a la cabeza.

Todo esto me ha hecho reflexionar un poco.

En primer lugar, me hace preguntarme por qué un ingeniero (de minas, para más inri), con conocimientos más o menos amplios sobre mineralogía y geología (además de hidrogeología, según puedo entender por lo que me dice) puede creer que con un simple mineral con punta y unido a una cadena se puede encontrar un acuífero.
También pensé en ese momento que si con eso se pudiese encontrar agua, con la cantidad de agua que había en el suelo (había estado lloviendo), esos chismes tendrían que estar dando vueltas como locos. Pero luego, aplicando la lógica, pensé que si no estaban dando vueltas era porque el campo negativo de mi aura escéptica bloqueaba su percepción del agua ;-).
 
Pero bueno, ya que nos ponemos, voy a buscar las propiedades del cuarzo, a ver si es que mis conocimientos sobre mineralogía son tan pobres que no sé por qué se puede encontrar agua con el cuarzo:
-Propiedades piezoeléctricas 
El cuarzo se conoce por sus propiedades piezoeléctricas: cuando se comprime se produce una separación de cargas eléctricas que genera a su vez una diferencia de tensión y, de manera recíproca, reacciona mecánicamente cuando se somete a un cierto voltaje. Este efecto lo convierte en un elemento de gran utilidad para gran variedad de transductores, desde encendedores o mecheros hasta altavoces. 
-Comportamiento resonante  
Otra característica interesante de un cristal de cuarzo es su capacidad de presentar un comportamiento resonante. De la misma manera que un péndulo o un columpio oscila con una frecuencia propia si, tras darle impulso, se le deja moverse libremente, un cristal de cuarzo sometido a un estímulo eléctrico puede continuar vibrando a una cierta frecuencia (dependiente de la propia naturaleza del cristal), hasta perder ese impulso inicial. Si se mantiene el estímulo de manera periódica y sincronizada, tendremos una señal a una frecuencia extraordinariamente precisa, en lo que podría considerarse la contrapartida electrónica de un reloj de péndulo. Esta aplicación es común en todo tipo de sistemas electrónicos como relojes, microprocesadores, y osciladores. 
-Termoluminiscencia 
La termoluminiscencia es la capacidad de emitir luz cuando es calentado. Los rayos cósmicos procedentes del espacio producen cambios en la estructura cristalina del cuarzo que se acumulan con el tiempo. Cuando se calienta el cuarzo, la estructura vuelve a la normalidad, emitiendo luz. Cuanto más tiempo ha sido radiado, más luz emite el cuarzo. Al medir las longitudes de onda, y compararlas con elementos ya datados, se puede obtener el tiempo que ha estado expuesto a la intemperie. La técnica arqueológica de fechar cuarzo se le denomina datación por termoluminiscencia. 
-Propiedades abrasivas 
Se utiliza como abrasivo bajo el nombre de arena silícea, y se considera el abrasivo más usado por su bajo precio. Se lo emplea en la fabricación de lijas, discos o bloques, y, principalmente, en sistemas de abrasión por medio de un chorro de arena a presión.
Esto lo he sacado de Wikipedia.

Pues parece que no, que entre todas las propiedades del cuarzo, la de encontrar agua no aparece.

En segundo lugar, y a raíz del primer punto: ¿por qué mi amigo (y no solo él) prefiere no venir a las charlas de los escépticos y debatir esas ideas?
Por lo que he podido ver, prefiere seguir pensando en poderes mágicos y conspiraciones en lugar de molestarse un poco en buscar información y analizar tales poderes mágicos y tales conspiraciones. Yo he optado por llamar a esto la maldición de la fuente única: solo leer lo primero que cae en tus manos y no buscar más fuentes para contrastarlo.
 
Pero, ¿dónde queda la curiosidad? Se supone que ese muchacho ha tenido una formación científica, y la sigue teniendo. Entonces, ¿se le ha atrofiado la curiosidad, su capacidad de análisis? En definitiva, ¿después de usar durante 3 años de carrera el método científico para resolver problemas de ingeniería, resulta que no es capaz de aplicarlo a un hecho como el de buscar agua con piedras?
¿Tal es la desidia a la que nos condenan desde el colegio para no ir más allá de lo imprescindible para aprobar una asignatura? (al menos, a los de mi generación, entre los que me incluyo, por supuesto).

Y eso creo que es todo. Solo necesitaba poner orden a mis pensamientos, que siempre vienen y van de forma desordenada y cuando menos me lo espero. 

Por cierto, que el señor vendedor me llamó incrédula como si fuese algo malo. Yo no me lo tomé como un insulto en absoluto, si no como un halago.

Recomiendo fervientemente leer, aunque no es lo mismo: Cristaloterapia, ¿curan los minerales?

sábado, 6 de noviembre de 2010

Escépticos en el pub León

Desde aquí hago un llamamiento a todos los interesados en participar en un evento de divulgación y ocio que, si llega a buen puerto, tendrá lugar en la ciudad de León en los próximos meses.

¿En qué consiste?

Es 1999. En un pub de Londres se celebra la primera edición de Skeptics in the pub, de la mano del Dr. Scott Campbell. Es una reunión informal con un formato sencillo: un orador da una charla corta sobre un tema determinado (escogido y anunciado de antemano), y luego las discusiones se siguen a pie de barra, entre pinta y pinta.
escepticos.es

¿Cómo organizarlo?

Lo primero que intento hacer es encontrar personas interesadas en un evento de estas características en León: personas con carácter escéptico y crítico, aunque no necesariamente gente de ciencia.

Una vez formado un grupo de personas con ganas de participar, se necesitan tres cosas:
  1. Un local no muy ruidoso, donde se pueda dar una conferencia o charla.
  2. Una persona que dé la charla, de unos 60 minutos (más o menos) y de temática actual: homeopatía, astrología, mala ciencia, etc.
  3. Un número aceptable de asistentes.
¿Quieres participar?

Es un evento gratuito, no habrá que pagar entrada, ni pagar una cuota por formar parte del grupo. Simplemente trae contigo tu escepticismo y tus ganas de aprender y compartir conocimiento.

He creado un grupo de Google para el que quiera apuntarse y participar:
Escépticos en el pub León.

viernes, 29 de octubre de 2010

Por una Universidad libre de pseudociencia y oscurantismo

Si eres universitario, no permitas que tu campus se convierta en un nido de charlatanes y vendedores de humo.

Copio el manifiesto de la recogida de firmas por una Universidad libre de pseudociencia y oscurantismo:

Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:

La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.


La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.


No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.


En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.


Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.


Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.


Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.


En el caso concreto de la homeopatía, aunque de igual aplicación para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.


Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.


Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.


Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.
Podéis firmar el manifiesto aquí.

Yo lo vi aquí.

miércoles, 16 de junio de 2010

Pesimismo pasajero

Hace ya casi cinco meses que no escribo nada... y tengo mono, el problema es que no se sobre qué escribir.

No lo voy a negar, estoy desilusionada: no con mi carrera, que quizá me guste más ahora que cuando la empecé, sino con el mundo.

Cuando decidí crear Intentando cambiar el mundo, lo hice con la ilusión de precisamente eso, cambiar el mundo con mi profesión, porque creía que era posible.
Ahora ya no estoy tan segura.


En los últimos meses todos hemos sido testigos de despropósitos, catástrofes y sinsentidos tales como timos fotovoltaicos (yo sigo sin tragarme que sean errores de medida, señores de Red Eléctrica), concesiones mineras que están más allá de ser ilegales y pasan a ser directamente atentados contra la naturaleza, vertidos que tardan meses en ser frenados, manifestaciones en contra de la construcción de un almacén de residuos nucleares (la mayoría engañando a los viejecitos del pueblo, o sobornándolos con merendolas), una línea de alta tensión que podría tener un trazado alternativo pero que al político de turno no le sale de los cuernos cambiarlo... y un largo etcétera.

Pero lo que más me ha indignado, con diferencia, es la Cumbre de Copenhague, para eso ni siquiera tengo palabras porque no me gusta emplear un vocabulario soez en textos más o menos formales. Solo puedo expresar la indignación que me producen los políticos llamándoles sinvergüenzas, por ir con un montón de promesas bajo el brazo para solamente hacerse la foto (me recuerda al "Fulanito estuvo aquí") y dejar constancia de que estuvo en el sarao, pero ni aportó nada nuevo ni ayudó a que los demás llevasen a cabo sus ideas.

Me indignan las políticas de paridad, porque así solo se fomenta la imagen de mujer florero (está aquí porque no queda más remedio, no por lo que vale). Me indignan los sindicatos, porque ya no representan al trabajador. Me indigna la corrupción y que a los corruptos no los ajusticien públicamente para dar ejemplo (por aquello de "cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar").

Por todas las razones arriba descritas he dejado de escribir, porque he perdido la fe en la humanidad, porque no creo que sea posible un cambio a mejor, porque creo que el futuro solo nos depara guerras, hambre, miseria.

Cuando se me pase el pesimismo volveré a escribir, espero.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Comienzo del curso universitario

En la Escuela de Minas de León, las clases no empiezan hasta el próximo día 6 de octubre.

Mañana, día 1, le daremos la bienvenida a los alumnos de nuevo ingreso y por eso, como miembro de la comisión de fiestas de Santa Bárbara 2009 me tomo la libertad de invitaros a todos a la primera fiesta universitaria del curso que tendrá lugar mañana a las 23:00 horas en el pub El Divino (C/ La Paloma, 3) en el Barrio Húmedo. Podréis confirmar asistencia en este evento de Facebook (también hay uno en Tuenti). Si no sois de León, aquí encontraréis cómo llegar.

Los que vayáis, no dejéis de comentármelo, os estaré muy agradecida.

Perdón por el spam y por salirme del tema principal del blog.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Blog Day 2009 (más vale tarde...)

Tendreis que disculparme por no haber hecho esta entrada el lunes, que era el día del blog. Estoy de exámenes y no tengo demasiado tiempo para dedicarle al blog (a internet en general).

Ahora es cuando se supone que tengo que recomendar 5 blogs de los que leo y que me gusten, allá van:
  1. R-Squared Energy Blog, de Robert Rapier. El blog trata sobre energía y está escrito por un Ingeniero Químico con mucha experiencia en el sector petrolífero. Está en inglés, ya que la buena información sobre energía en español no abunda.
  2. Energía y Sostenibilidad, de la red de blogs Madri+d y con varios autores, todos ellos profesionales del sector energético. Como el anterior, éste blog también trata sobre energía y de una manera más cercana a nosotros. Lo que más me gusta de este blog es la objetividad con la que manejan los datos.
  3. The Oil Drum, también de varios autores y en inglés. Si bien éste está más centrado en la industria petrolífera y en ocasiones es muy técnico, es de mis favoritos, pero no lo recomiendo a nadie que tenga un bajo nivel de inglés y sin conocimientos básicos sobre la industria del petróleo.
  4. Física en la Ciencia Ficción, de Sergio L. Palacios. Muchos ya conoceréis este blog, Sergio es el profesor de Física que a muchos nos gustaría haber tenido.
  5. co2, de Antón Uriarte. Algunos dicen que es un negacionista, otros que posee la verdad absoluta, yo creo que como geógrafo tiene un gran conocimiento del clima y sabe manejar muy bien los datos en los que se basa.
Pero evidentemente esos cinco no son todos los que están, ni están todos los que son, así que aquí van un par de menciones especiales:
  • Ciencia con paciencia, de Daniel Pastor Galan (Deneb). Hace un tiempo que lo descubrí y desde entonces intercambiamos comentarios, podría decirse que es una amistad blogueril. Recomiendo sobre todo su sección de "geofotos".
  • Ciencias y Cosas, de Andrés Rodríguez. Hace tiempo coincidí con él en una página de cuyo nombre no quiero acordarme, otra de esas amistades blogueriles.
¿Tenéis vosotros alguna recomendación más? ¿Algún blog que me haya saltado? ¡Comentad, comentad, que el mundo se va a acabar! (O eso dicen).

martes, 11 de agosto de 2009

Segundo aniversario

Hace ya dos años que empecé a escribir en éste blog. Al principio lo hacía solamente para pasar el rato, pero con el paso del tiempo y, sobre todo, conforme iba avanzando en los conocimientos propios de la carrera que estoy estudiando me he ido atreviendo con temas más o menos polémicos y más o menos técnicos (según un pajarito, muy técnicos).

Espero que os haya gustado tanto como a mí leer y participar en Intentando cambiar el mundo. Estoy muy contenta de que el número de lectores sea más o menos constante y os agradezco a todos que sigais ahí, aunque mis publicaciones no sean ni mucho menos constantes.

Y eso es todo por hoy, no pienso escribir un mega artículo de recopilación, porque no soy una super blogger hiper famosa (los cuales abundan últimamente, pero más que serlo, se lo creen y hasta se atreven a "cerrar por vacaciones").

Muchas gracias a todos los que habéis ayudado a que Intentando cambiar el mundo haya llegado hasta lo que es hoy
.

viernes, 26 de junio de 2009

Hoy escribes tu

Hoy me gustaría proponer algo a mis lectores más habituales.

Sabéis que Intentando cambiar el mundo no es monotemático, que cada entrada trata de un aspecto distinto de mi carrera, aunque me gusta definir dos grandes líneas argumentales: la primera, la del mundo de los combustibles, que me apasiona; la segunda, el medio ambiente y la sostenibilidad (sobre ésto último he hecho unos cuantos trabajos para una asignatura, los podéis ver aquí).

Me gustaría saber qué pensáis del blog, si debería escribir sobre temas menos técnicos, más técnicos, centrarme más en el medio ambiente, en la minería, en los combustibles...
Me desanima bastante a la hora de escribir el hecho de que apenas haya comentarios, como mucho uno por cada tres o cuatro entradas.

Por eso hoy os pido que propongáis vosotros los temas de los que os gustaría que escribiese, me gustaría que debatiésemos (de forma sana, eso sí) los artículos.

Podéis proponer cualquier tema dentro de la minería, la energía, el medio ambiente, la sostenibilidad... lo que se os ocurra, estaré encantada de investigar, escribir, debatir e intercambiar ideas con vosotros.

Espero vuestros comentarios o emails.