Laciana, "territorio comanche" es el título de un reportaje del programa El escarabajo verde de La 2 de TVE, pude verlo el pasado domingo 28 de junio.
El principal cometido de este reportaje es el de denunciar las malas prácticas que la empresa Coto Minero Cantábrico - antes la famosa Minero Siderúrgica de Ponferrada o M.S.P. - está llevando a cabo en los cielos abiertos que está explotando en el valle.
Si disponeis de los casi 24 minutos que dura el reportaje, es muy recomendable verlo, eso sí, os pido que seais críticos, ya que solo se centra en la versión de una de las partes.
Yo comentaré unos cuantos puntos que me parecen interesantes:
- Al comenzar el documental, los dos supuestos ecologistas recorren sin permiso una zona en obras. Permítanme decirles, señores míos, que en una zona donde se trabaja con maquinaria pesada y donde es posible que tengan lugar voladuras no se puede pasar como si nada, ya que ustedes no han notificado su presencia en el lugar y puede que sufran accidentes o que los provoquen con su irresponsabilidad.
- Por otra parte, me ha llamado la atención que, alguien que supuestamente conoce el mundo de la minería, diga tan ligeramente que los restos de los explosivos se desechan al medio como si nada. Pues bien, después de cada voladura, los explosivos deben ser destruidos (y lo son) o bien almacenados en polvorines de la propia explotación para un posible aprovechamiento posterior. Por otra parte, los residuos de los explosivos que pueden ser vertidos al medio han de ser completamente inertes, esto es, que no provoquen ninguna explosión accidental. Según tengo entendido, los explosivos utilizados en esa explotación son compuestos a base de nitrato amónico y, en caso de que éste se vierta al suelo - en concentraciones aceptables, obviamente - lo único que haría sería fertilizar el terreno (si algún biólogo, ingeniero agrónomo o ambiental se deja caer, que por favor me indique que no me equivoco).
- Pasando al tema de la recuperación de terrenos tras la explotación, la ley no dice que se debe dejar como estaba, sino que la restauración debe llevarse a cabo para que el medio no se vea perjudicado, recuperándolo de la mejor manera posible. La restauración se debe llevar a cabo teniendo en cuenta el estado inicial del terreno, el estado final y el uso que se quiera dar al mismo una vez finalizada la explotación. La recuperación de una masa boscosa es delicada, ya que, deben darse las condiciones de suelo adecuadas para que las especies vegetales que se desea cultivar puedan desarrollarse de manera adecuada. Una masa vegetal, y más un bosque, no crece de la noche a la mañana, puede llevar años e incluso siglos crear un bosque como el que se destruyó. No pretendamos que una explotación que se ha recuperado hace apenas 5 años ya esté convertida en un bosque imponente, cada especie necesita un determinado tiempo para desarrollarse. La creación de zonas de recreo en lugares donde la restauración total no es posible es otra medida importante y no desechable, y como ejemplo está el de la recuperación de la zona con un yacimiento geológico al que hacen referencia.
- El uso de explosivos en las explotaciones a cielo abierto es necesario, ya que sin ellos los rendimientos serían demasiado bajos para que resultase rentable explotar filones con tan poca potencia. Todas las voladuras están sujetas a la normativa minera que determina cómo deben hacerse, en cada voladura debe estar presente la Guardia Civil para garantizar el uso responsable de los explosivos. Y también corregir al señor que dijo que en esa explotación se usaba dinamita: en esa explotación se utilizan cargas de base de Riogel y relleno de Nagolita, explosivos que de por sí, producen menos vibraciones que la dinamita.
- Los nuevos proyectos de explotaciones han debido ir acompañados de sus correspondientes Declaraciones de Impacto Ambiental, las cuales, si no son aprobadas según las leyes europeas, determinan que la explotación es inviable. Si esos proyectos están aprobados es porque cumplen las leyes ambientales vigentes. También hay que decir, que las explotaciones se someten a auditorías periódicas por parte de las autoridades ambientales competentes y de las autaridades mineras.
No voy a negar los abusos ambientales que se están llevando a cabo, son innegables. Lo que sí voy a criticar es que en el reportaje se escuchasen las quejas de los ecologistas en todo momento, pero que la intervención de un ingeniero de minas ocupase unos pocos minutos, y no solo eso, sino que no se escuchó para nada la opinión de los habitantes de la zona, sus inquietudes y su visión del papel de la minería en sus vidas.
Un abogado, tres ecologistas y dos políticos no dan una visión objetiva y crítica del asunto, al menos no desde mi punto de vista.



