
Los GLP´s (para quien no lo sepa: Gases Licuados de Petróleo) se comercializan en España principalmente de dos formas: como butano y propano.
Sus aplicaciones son puramente energéticas y tienen un elevado poder calorífico a lo cual hay que sumar la reducción de contaminantes en el proceso de refino a partir del petróleo.
Al igual que el petróleo están compuestos principalmente de carbono, hidrógeno y oxígeno, pero a diferencia de éste, carecen de azufre y otros restos inorgánicos muy contaminantes.
Con el uso de los GLP´s como combustible para automoción se pretende disminuir el nivel de contaminación atmosférica ( que no el nivel de CO2 emitido) de las grandes ciudades.
Aunque son una fuente fiable de energía, su uso en automoción no está muy extendido en España (no así en el resto de Europa, donde las gasolineras ya contemplan la opción de repostar GLP).
En Madrid ya han puesto en marcha un proyecto y se han distribuido 10 taxis de la marca SEAT propulsados por GLP para ayudar a reducir la contaminación de la ciudad.
La administración también otorgará ayudas por la adquisición de coches menos contaminantes (que no ecológicos, como muchos se empeñan en llamarles) basados en la tecnología del hidrógeno, de los biocombustibles, pilas de combustible, eléctricos...
El problema de utilizar GLP no es la contaminación, sino su obtención (a través del petróleo).
Noticia en: Agroinformación.