martes, 27 de septiembre de 2011

Reseña: Los productos naturales ¡vaya timo!


¿Lo natural es mejor? Con esta pregunta se podría resumir todo el libro; y la respuesta sería “depende”.

Pese a ser una sociedad tecnológica, tendemos a creer que todo lo artificial es malo para nosotros, y que lo natural solo puede ser bueno. Porque la naturaleza solo quiere nuestro bien, ¿no? Pues mira tu, no.

Esto es, a grandes rasgos, lo que nos quiere decir José Miguel Mulet en su libro, Los productos naturales ¡vaya timo! de la editorial Laetoli (echad un vistazo a la colección ¡Vaya timo!).

El libro tiene apenas 150 páginas, con un estilo de escritura sencillo y que engancha desde la primera página.
Estructurado en siete capítulos, se encarga de desmontar todos y cada uno de los mitos más populares sobre alimentación natural, transgénicos, medicina natural y… ¡sí! energía natural (aquí me voy a detener más adelante).

Alimentación natural:

Los alimentos de producción ecológica no tienen por qué ser mejores que los procedentes de cultivos mayoristas.

Los tomates ecológicos no saben mejor por ser ecológicos. El tomate sabe mejor cuanto menos tiempo pasa desde su recogida hasta su consumo. Por eso los tomates de la ensalada que prepara mi madre saben mejor que los del super: porque ella los coge de la planta, los lava e inmediatamente después nos los comemos. Y aún así, los tomates de mi huerto no se considerarían ecológicos, porque están tratados para que no se los coman los bichos. ¡Ja!

Los (temidos) transgénicos:

Si piensas que eres capaz de vivir sin transgénicos estás muy equivocado: cuando te vistes, pagas con un billete, tomas medicamentos o te lavas con jabón, estás utilizando transgénicos. ¿Cómo se te queda el cuerpo?

Medicina natural:

Siguiendo con “lo natural es lo mejor”, ¿por qué no aplicarlo también a la medicina?

¿Por qué vacunar a nuestros hijos con productos químicos (¡y transgénicos!) pudiendo dejar que desarrollen la inmunidad a una enfermedad por sí mismos (o muriendo en el intento), contagiando así al resto de niños de su colegio y ayudando a que enfermedades casi erradicadas vuelvan a brotar con más violencia?

¿Por qué tengo que fiarme de un señor que ha estado estudiando la carrera de medicina durante, al menos, seis años; en vez de fiarme de un señor con túnica y sandalias marrones que me promete que me curará con agua, sin efectos secundarios?

No seguiré comentando el resto de capítulos, no quiero destriparos el libro, pero sí recomiendo su lectura, tanto si estás de acuerdo, como si no te decides (si crees fervientemente en la religión eco, probablemente eches espumarajos por la boca en la segunda página, soy de la opinión de que al creyente no se le convence con argumentos racionales).

Lo que sí me vais a permitir es que comente más a fondo el ultimo capítulo, dedicado a la energía natural.

Energía natural: renovables, fósiles y otras bestias

Cuando se habla de combustibles fósiles, no se cae en la cuenta de que realmente también son recursos renovables: provienen de la energía del Sol. Las plantas, mediante la fotosíntesis, producen materia orgánica, que se almacena y transforma en carbon, petróleo o gas tras miles de años. El proceso en sí es renovable, pero se explota a una velocidad mayor de la que se produce, con lo cual no se puede reponer.

Para solucionar esto, aparecieron los biocombustibles, procedentes de cultivos energéticos. Pero pronto quedó demostrado que suponían nuevos problemas: el encarecimiento de ciertos alimentos, problemas ecológicos por las plantaciones salvajes y, uno de los más importantes: el hecho de que muchos biocombustibles necesitaban más energía para su producción de la que producían una vez refinados.

Entrando en las energías renovables de verdad, Mulet se centra en la solar y la eólica.
Y empieza con una frase que no es del todo cierta: 
“En rigor, salvo la energía nuclear, la maremotriz y la geotérmica, todas las energías provienen de la energía solar.” 
De acuerdo con la nuclear y la geotérmica, pero la maremotriz también proviene del Sol.
La energía maremotriz consiste en el aprovechamiento de las mareas: se construyen diques que se llenan en pleamar y se vacían cuando baja la marea, la energía se produce por turbinado, similar la las centrales hidroeléctricas.
Pero las mareas no solo dependen de la Luna y la morfología del terreno, sino que también están influenciadas por fenómenos atmosféricos como tormentas. Luego la energía maremotriz también proviene indirectamente del Sol.

Por otra parte, hablando ya de energía nuclear, me llama la atención lo siguiente: 
“Si analizamos el coste, el impacto ambiental y las emisiones de CO2 a la atmósfera, la única energía que se plantea como solución inmediata a la dependencia de los combustibles fósiles es la energía nuclear.”
Lo que tanto critica en los párrafos anteriores sobre los recursos no renovables que se emplean en la construcción y puesta en marcha de plantas solares y eólicas, parece que en este apartado se le olvida, y el uranio se obtiene sin impacto ambiental ni consumo de fósiles.

Pues bien, la minería del uranio es tan destructiva como la minería de carbon a cielo abierto, añadiendo además los peligros de la radiación.
Camiones, palas excavadoras y maquinaria de mina, también consumen combustibles fósiles, que hay que sumar a las emisiones de CO2 totales.
La industria de concentración y enriquecimiento de uranio también es consumidora intensiva de energía, por lo que también hay que sumar ese carbono que se invierte en la obtención de uranio fisible.
Por otra parte, una vez el combustible está gastado, requiere una serie de tratamientos, transportes e infraestructuras de almacenamiento que también precisan de energía fosil para llevarse a cabo.

Estoy de acuerdo con la idea principal de que la energía nuclear es necesaria a día de hoy y que podría ayudarnos en una transición a un modelo energético menos dependiente de carbón y petroleo, pero los argumentos utilizados no son los mejores para defender esa idea, ya que me parecen demasiado fácilmente refutables.

Para terminar, y a pesar de los palos que le acabo de dar, recomiendo la lectura de Los productos naturales ¡vaya timo! Así como la lectura de su blog homónimo, también a cargo de Mulet (también le podéis seguir en Twitter, en @jmmulet).

He de decir que tuve el enorme placer de conocer a Mulet en el alucinante congreso Amazings Bilbao 2011, donde me firmó el libro y mantuvimos conversaciones muy interesantes, no solo sobre transgénicos y energía.

2 comentarios:

  1. Hola Silvia, creo que puede interesarte este artículo:

    http://molinos1282.blogspot.com/2011/09/escepticos-el-programa.html

    Un saludo

    Santiago

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  2. Hola Shark,

    cuando estuve en Bilbao tuve la suerte de poder ir a la presentación del programa. Ya había visto el piloto, "¿Fuimos a la Luna?", pero éste último no lo he visto, por lo que no puedo opinar todavía.

    Si la calidad es similar a la del piloto, me encantará. Por otro lado, es difícil dedicar un programa a las terapias alternativas y sacar solo médicos e investigadores que demuestren científicamente por qué eso no funciona. Creo que es más intuitivo y se ve mejor el por qué no funciona si enseñas objetivamente que algo es absurdo.

    Veré el episodio en cuanto pueda, ya que veo que ha sido polémico.

    Muchas gracias por el enlace y el comentario.

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